CONFLICTOS OCASIONADOS POR EL TRAVESTISMO

CONFLICTOS OCASIONADOS POR EL TRAVESTISMO

-su origen cultural y la liberación-.

 

Es sabido y padecido portados los que vestimos de mujer siendo varones, que en algún momento hemos tenido conflictos internos -en nuestra mente- , ocasionados por el travestismo. Lo mas común es ”LA CULPA”, remordimientos, desorientación profunda en ocasiones, dudas acerca de nuestra sexualidad.

 

Es entonces que nuestra mente entra en una lucha interior como pocas, un conflicto que nos deja al bode de la soledad, de la vulnerabilidad emocional, es ahí cuando llega el deseo exacervado que se convierte en necesidad de confesar, de compartirlo con alguien; entre mas cercana la persona mejor; pero algo nos dice que no nos irá bien del todo si decimos lo que traemos dentro. Y de nuevo, al círculo: soledad, conflicto, angustia.

 

No trataremos aquí el qué hacer para solucionar esto, ya que cada ser es diferente y debe enfrentar su conflicto de igual forma. Lo que proponemos es un análisis del origen de nuestros conflictos y creo que es mas profundo el análisis de los motivos, que éstos mismos.

 

¡ADVERTENCIA!

 

-Si el lector tiene profundas creencias religiosas, es el momento de abandonar la lectura de éste texto, ya que seguramente no estará de acuerdo con él-.

 

Origen cultural:

 

Pues todo se originó de acuerdo a lo que a título personal manifiesto, y refiriéndome exclusivamente a Hispanoamérica, cuando Constantino se convirtió al cristianismo, allá en el tiempo en la que el aún imperio romano, estaba muy debilitado. El movimiento iniciado por los seguidores de Jesús de Nazaret, había triunfado después de varios siglos de persecuciones y martirios.

 

Posteriormente, a través de los siglos y después de ver lo fructífero y lucrativo que era el haber creado la religión católica, surgió el prolegómeno de la actual iglesia católica apostólica y romana, la cual conoció excesos durante la edad media y para el asunto que nos ocupa, ya era –la iglesia- una institución todopoderosa y económicamente predominante cuando se dio la conquista de la Nueva España -México y otros países de América latina-.

 

Pues es en ese momento, en el de la conquista espiritual, donde se originan todos nuestros conflictos éticos y morales. Cuando llegó la maldita hora en la que los curas católicos introdujeron a su dios. A un Jesús humillado, vejado, maltratado y mártir.

 

¿Qué implicación moral tiene eso?

 

-La invención del pecado y del dios malo que castiga si pecamos.

-La iglesia ha convertido en malo todo lo que la naturaleza nos ha concedido como un don del ser humano para tener múltiples momentos felices –que no la felicidad-, como en nuestro caso, los momentos en los que nos travestimos, en los que gozamos nuestra apariencia femenina.

 

Siendo realistas, como seres humanos dentro de la sociedad “civilizada”, sólo tenemos una libertad: la de pensamiento y ésta ha sido fuertemente coartada por múltiples factores, siendo la mas cruel y perdurable, la que ha ocasionado la iglesia católica –reitero: en Latinoamérica- por lo menos.

 

Es así como todo lo que consideramos como fuerte, sano, a veces violento dada nuestra naturaleza y profundo, la iglesia y esto es: la religión que nos han inculcado en el hogar desde pequeños nuestros padres, lo ha convertido en pecado, en algo malo, en algo que mentalmente nos hace sentir conflicto si tan sólo abrigamos la idea de hacerlo. Es así como muy a menudo, sentimos conflicto por travestirnos, por sentir pasión, placer, ambición.

 

Es así como nace todo el maremágnum de ideas opuestas en nuestros pensamientos, la lucha entre el bien que naturalmente poseemos y el mal que nos han programado desde pequeños con ésta doctrina de domesticación que la iglesia ha programado en nuestras mentes.

 

¡No te vistas de mujer, es malo siendo hombre! Diría el clérigo escandalizado de saber de nuestros gustos. Así es como a través de algunas de las invenciones mas ruines y esclavizantes de la iglesia, “los santos” nos castigan y nos conminan a pedir perdón a algo superior, siendo que nosotros sólo por el hecho de existir, somos superiores a cualquier muñeco erigido con yeso o cualquier material de construcción. Ha llegado la iglesia a tal grado de dominio, que nos hacen pedirle perdón y practicar la veneración a piedras pintadas con caras de caridad.

 

Ahora bien, cuando nos travestimos y no tenemos la madurez y la temeridad suficiente para afrontar nuestros monstruos artificiales creados por la religión y ese llamado “temor de dios” inculcado desde el hogar, se desata la guerra interna atroz narrada al principio de éste escrito.

 

Es aquí, en éste momento, cuando sientes que tus convicciones flaquean, cuando tu sexualidad se pone en duda contigo mismo, cuando tu “mundo” se derrumba, cuando has de tener la fuerza y la capacidad de discernir ha de surgir lo mas objetivamente posible, para dar paso a:

 

La Liberación.

 

Cuando pienses vivirás, cuando razones realmente lo que eres, lo que deseas y mas que nada, lo que anhelas con vehemencia, cuando tengas claro lo que deseas de la vida, por lo menos en cuanto a tu travestismo se refiere, te quitarás una lápida pesadísima de tu vida.

 

¡Libérate!

 

  • Nada tiene de malo que vistas de mujer; es ropa, es maquillaje, es externo, es temporal.
  • ¿Te provoca placer? ¡Pues disfrútalo! La naturaleza te ha dotado de millones de centros nerviosos para sentir… ¿Pues siente!
  • ¿Cuántos momentos de felicidad plena tienes al día, al mes, al año? Si el travestismo te proporciona placer y felicidad, pues caray… no pierdas el tiempo cuestionándote.
  • ¿Te sientes homosexual? Pues si lo eres gózalo, que nada malo hay en ello, cada quien sus gustos y preferencias.
  • ¿Descubriste que eres bisexual? Pues tampoco tiene nada de malo, sólo procura ser muy honesto contigo y no lastimes ni traiciones a tu pareja si no puedes o no quieres ser monógamo.
  • ¿Te gusta travestirte pero estás seguro de tu heterosexualidad? Pues adelante… Si sólo te travistes no hay nada malo en ello. ¿Sé feliz! SE.

 

¿Aún con conflictos por culpa de dios? Y mira que lo he escrito con minúscula no porque me haya equivocado reiteradamente, sino porque dios es una invención del ser humano para cumplir dos objetivos:

 

  • Dejar lo que no se puede explicar y lo que teme a “algo superior” e inalcanzable. Después de todo, siempre puedes culpar a dios y éste nunca te reclamará.
  • Y principal: para oprimir, controlar y manipular a las mentes que no han tenido suficiente preparación ni acondicionamiento intelectual a fin de llegar a la conclusión de que dios no existe o de que ha muerto hace siglos.

 

Espero no haberte generado un conflicto tratando de apaciguar otro, pero recuerda y te recomiendo investigar, leer, estudiar para liberarte de ideas que te han “metido en la cabeza” durante décadas de tu vida. Sé que no es fácil, pero reflexiona un poco mis palabras y verás que disfrutarás tu travestismo al máximo si te has liberado internamente del bien y del mal; simplemente deja ser a tu ser…

 

Lorena Meritano

Blush Style

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *